1) Revisa el almacenamiento (es el #1)
Si el disco está casi lleno, macOS tiene menos espacio para swap, caches y actualizaciones. Mantén al menos 10–20% libre.
Si necesitas un paso a paso, mira: cómo liberar espacio en Mac sin borrar archivos.
2) Usa Monitor de Actividad para detectar lo que consume recursos
- Ordena por CPU y revisa procesos con uso alto sostenido.
- Ordena por Memoria y mira si estás en presión de memoria alta.
- Revisa Disco si hay lecturas/escrituras constantes.
Si un proceso es de una app específica, actualízala o reinstálala antes de “optimizar” sin saber.
3) Reduce lo que se abre al iniciar
Ve a Configuración del Sistema → General → Ítems de inicio y desactiva lo que no necesitas. Menos apps al inicio = más rapidez y menos consumo.
4) Actualiza macOS y tus apps
Actualizaciones corrigen fugas de memoria, problemas de rendimiento y compatibilidad. Si tu Mac está muy atrasada, prioriza una actualización estable.
5) Mantenimiento (sin extremos)
- Reinicia si llevas semanas sin hacerlo.
- Revisa extensiones del navegador y elimina las que no uses.
- Evita “tuneos” agresivos de sistema sin respaldo.
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